Nara pertenece a la colección Selva Sagrada.Es la gacela.Y su fuerza no está en la huida, sino en la sutileza.
En la naturaleza, la gacela aprende a fundirse con el entorno para sobrevivir. El camuflaje no es un gesto de debilidad, sino una inteligencia profunda: saber cuándo mostrarse y cuándo desaparecer, cuándo avanzar y cuándo permanecer inmóvil.
En esta obra, Nara encarna ese acto de protección consciente. Su cuerpo se construye a través de una paleta que evoca el fuego y la transformación, como si la selva ardiera y, al mismo tiempo, se defendiera. El color no adorna: advierte.
Nara no lucha.Nara permanece atenta.
Dentro del universo simbólico de la Selva Sagrada, cada animal custodia un equilibrio. Nara cuida desde la presencia silenciosa, desde la observación, desde la adaptación. Nos recuerda que protegerse también es un acto de amor hacia la vida.
Pintar a Nara fue un ejercicio de escucha: entender que hay fuerzas que no necesitan imponerse para ser poderosas. Que la delicadeza, cuando es consciente, puede sostener mundos enteros.
La obra está realizada en acrílico sobre lienzo (100x100cm) y se encuentra disponible para la venta.Si deseas mas información o estás interesado en adquirirla, puedes ponerte en contacto conmigo.

Esamye es uno de los guardianes de la Selva Sagrada.Un león que no ruge desde la violencia, sino desde la presencia.
Esta obra nace como una exploración de la fuerza consciente, esa que no necesita imponerse para sostener el equilibrio. En Esamye, el león representa el liderazgo sereno, la claridad interior y la protección que surge desde la calma y la atención.
Pintar a Esamye fue un proceso de escucha. No se trataba solo de construir una figura, sino de dejar que el color y el gesto revelaran una energía profunda, ancestral, conectada con la tierra y con lo vivo. Su mirada no amenaza: observa. Su cuerpo no ataca: sostiene.
La obra forma parte de la colección Selva Sagrada, un universo simbólico donde cada animal encarna un aspecto esencial de la naturaleza y, al mismo tiempo, de nuestra propia experiencia interior. En este relato, Esamye ocupa el lugar del guardián que cuida sin dominar, que protege sin invadir.
Realizada en acrílico sobre lienzo, con un formato de 100 × 161 cm.
Esamye está disponible para la venta. Si deseas mas información o estás interesado en adquirir la obra, puedes ponerte en contacto conmigo.


En la Selva Sagrada, donde todo late y respira al mismo tiempo, habitan Lumis y Umbra, dos pumas hermanos nacidos de una misma esencia. Juntos custodian el equilibrio invisible que sostiene la vida del bosque.
Lumis es la luz que aparece en la oscuridad. Su energía clara guía, protege y recuerda que incluso en los momentos más densos existe una chispa capaz de iluminar el camino. Representa la conciencia, la claridad interior y la fuerza serena que no necesita imponerse.
Umbra, oscuro como la noche profunda, es el guardián del silencio y del misterio. Su presencia envuelve, protege y contiene. Él cuida los tiempos de sombra, el descanso, lo no visible. Umbra nos enseña que la oscuridad no es ausencia de luz, sino un espacio fértil donde todo puede gestarse.
En la Selva Sagrada no existe uno sin el otro.Luz y sombra conviven, se escuchan y se respetan. Solo así el bosque permanece vivo.


Estas obras pueden encontrarse actualmente disponibles en la tienda online.








